Mi proyecto de vida
Me llamo Abigail Hernández, soy
una joven amable, respetuosa y con buenos sentimientos. Pero a veces suelo
deprimirme mucho y siento que no soy tan útil como quisiera. Aunque soy
paciente, en algunas circunstancias me cuesta controlar el enojo y me estreso
rápido, especialmente cuando las cosas no resultan bien o cuando sé que alguien
me traiciona o actúa hipócritamente. Me cuesta ser sociable pero cuando empiezo
una amistad me esfuerzo por cuidarla. A pesar de todo siempre he
tenido personas y amigos que han influido en mi vida como mi madre, mi padre,
mis seis mejores amigos y sobre todo Dios. Ellos siempre me han ayudado a
seguir adelante y no darme por vencida a pesar de las dificultades, siempre me
aconsejan, cuidan de mí, se aseguran de que posea lo necesario y me han apoyado
en mis estudios para que pueda triunfar en la vida. Tengo mucho que agradecerle
a mi madre porque a pesar de estar sola siempre ha luchado por mí y mis dos
hermanos. Me ha enseñado que en la vida tengo que luchar hasta alcanzar lo que
quiero.
Algo que me gusta mucho es leer la Biblia porque me consuela.
También me encanta estar con mis amigos, escuchar música, los jardines llenos
de rosas, ir de paseo principalmente a los planes, practicar deportes y hacer
ejercicio. Además me interesan muchos mis estudios seglares y me esfuerzo por
mantener buenas notas.
En mi vida he tenido muchas situaciones que lamentar
como la de no tener a mi padre a mi lado cuando más lo he necesitado. Saber que
prefirió a otra familia duele y creo que este es mi mayor fracaso pero es lo
que más me determina a luchar. He tomado muchas decisiones como seguir
estudiando, pero la más importante de todas es la de conocer mucho más a Dios.
Hay rasgos de mi personalidad que no me gustan porque
suelo deprimirme frecuentemente. Me gustaría cambiar mi constitución física, mi
cabello… en fin quizás todo. Pero algo que me gusta es que soy sincera, amable
y me importa mucho el bienestar de los demás.
Mi madre ha contribuido mucho a mi desarrollo tanto
emocional como espiritual. Con ella a mi lado y su apoyo incondicional seguiré
mejorando la persona que ahora soy. Aunque sienta momentos tristes y crea que
mi desarrollo emocional se estanca por pensar en que pude haber tenido “una
familia normal” junto con papá y por centrarme en mis enfermedades he aprendido
a continuar.
Deseo con todo mi corazón ser una persona feliz y
exitosa y quiero ver cumplidos mis sueños como graduarme de bachillerato,
aprender inglés, trabajar, poseer mi propia casa y apoyar a mi madre.